Documentos centrales de Regeneración Sindical
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Documentos Centrales de Regeneración Sindical

Política Nacional

Durante 36 largos y pesados años, los trabajadores y el pueblo mexicano padecimos la imposición del neoliberalismo, una política económica del capitalismo que impusieron los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido de Acción Nacional (PAN) desde 1982 hasta 2018 por exigencias del capital privado y de organismos económicos internacionales.

Las políticas y reformas neoliberales durante ese periodo fueron encaminadas a la privatización de empresas estatales e instituciones de servicio social, a la disminución de servicios y programas sociales, al desmantelamiento de organizaciones sindicales, a la flexibilización y precarización laboral, al saqueo de nuestros recursos naturales por empresas privadas, a la disminución del salario de manera real y a la agudización de la desigualdad social. Dichas medidas generaron importantes expresiones de resistencia y descontento popular, las cuales recibieron como respuesta -en no pocas ocasiones- la criminalización y represión social por medio de desapariciones forzadas, detenciones por motivos políticos, ejecuciones extrajudiciales, amenazas y torturas.

Afortunadamente, nada es para siempre y los resultados de las elecciones del 2018 reflejaron una victoria del pueblo consciente que mostró la necesidad de un cambio, ya que el pueblo trabajador expresó de manera clara por medio del voto su repudio a las políticas neoliberales y después de un sexenio del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) autoproclamada de la 4T, en el mes de junio del 2024 se volvió a ratificar en las urnas el rechazo a las políticas antipopulares con casi 36 millones de votos.

Algunas medidas importantes del gobierno encabezado por el anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador y por la actual presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, han sido la austeridad republicana, el combate al huachicoleo, la cancelación del aeropuerto en Texcoco, los aumentos al salario mínimo, los cambios en materia laboral del 2019, la cierta apertura democrática, el aumento de programas sociales y la reforma al poder judicial. 

Aunque esas medidas no representan el fin del neoliberalismo y mucho menos del capitalismo, han incomodado a aquellos que no quieren perder ni un poco de sus privilegios. Los grandes dueños del capital privado, los conservadores, los burócratas y los neoliberales están empecinados en no modificar la política de saqueo y de privatización, pues no quieren perder sus privilegios y han tratado de mover sus piezas para mantener sus intereses intactos e incomodar al gobierno de MORENA que no lo sienten del todo suyo.

Por otra parte, a las organizaciones sindicales, independientes y populares nos ha faltado organización y mayor movilización para que nuestras demandas tengan mayor peso que las de la burguesía, pues son contadas las grandes e importantes movilizaciones obreras; por ejemplo, una de ellas fue la lucha de los más de 65 mil obreros que decidieron estallar la huelga en las maquiladoras de Matamoros en el año 2019 para exigir que se cumpliera el aumento a su salario y la obtención de un bono económico. Recientemente, tuvimos otra lucha importante que protagonizó el magisterio democrático aglutinado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pues realizaron distintas acciones como: bloqueos carreteros, liberación de casetas, protestas en instalaciones de gobierno, brigadas informativas, paros en escuelas y un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir de manera legítima la abrogación de la Ley del ISSSTE del 2007.

Ante la actual realidad política, sería inútil o quizás ocioso no reconocer que el gobierno de la 4T no representan la continuidad mecánica de los gobiernos anteriores del PRI y del PAN, pero sería irresponsable no señalar y advertir sus limitaciones, pues aunque MORENA reivindica ciertas demandas inmediatas de los trabajadores y sectores populares, se sigue dejando espacio a la explotación y prueba de ello es el aumento de la riqueza de los grandes burgueses como Carlos Slim, German Larrea, Ricardo Salinas, Alejandro Bailléres, Rufino Vigil y Juan Beckmann, así como la poca voluntad de abrogar reformas neoliberales como lo es la Ley del ISSSTE del 2007. Es decir, no podemos negar que el sistema capitalista y de dominación de la burguesía continúan en nuestro país.

Como vemos, no basta la buena voluntad, las medidas a medias o los decretos para terminar con el neoliberalismo. Sin embargo, es importante aprovechar el actual escenario nacional y la cierta apertura democrática para hacer realidad nuestras demandas inmediatas por medio de la participación activa de nuestro sindicato en la lucha de clases del país tomando postura de lado de los trabajadores y del pueblo mexicano.

En ese sentido, consideramos importante reivindicar e impulsar en materia de política nacional las siguientes demandas legítimas y necesarias:

  1. Defensa y recuperación de los derechos económicos y sociales: vivienda digna y accesible; seguridad social para todos los trabajadores formales e informales; acceso al trabajo bien remunerado y a la educación pública, científica, laica y gratuita en todos los niveles.
  2. Recuperación de todos los recursos naturales y de la industria que se encuentra en manos del capital privado.
  3. Recuperación de la jubilación solidaria. Es urgente poner fin a la Reforma del IMSS de 1997, a la Ley del ISSSTE del 2007 y a todo sistema de cuentas individuales que nos niega el derecho a una jubilación digna.
  4. Terminar con la subcontratación y con cualquier relación laboral que niegue derechos sociales, laborales y sindicales.
  5. Jornada laboral de 40 horas.
  6. Mejoramiento en la infraestructura del IMSS, ISSSTE y de todo el sector público de salud para una atención adecuada.
  7. Derecho a la recreación, deporte, cultura y descanso para todos los trabajadores.
  8. Impuesto progresivo a los empresarios.
  9. Renacionalización de la banca.
  10. Reducción de las cargas de trabajo que provocan daños a la salud mental y física de los trabajadores.
  11. Sistema de transporte público adecuado a las necesidades de los trabajadores y a bajo costo.
  12. Solidaridad real con las diversas luchas sindicales, democráticas y populares.
  13. Juicio y castigo a todos los funcionarios y empresarios que se beneficiaron de las políticas neoliberales y de la corrupción. Así como reparación del daño.
  14. Libertad a los presos políticos.
  15. Presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos.
  16. Rechazo a la intervención imperialista de los Estados Unidos en Venezuela y en cualquier pueblo y gobierno democrático. 

Política laboral

Las consecuencias que nos heredó el neoliberalismo en materia laboral a los trabajadores del país son graves y en muchos casos aún vigentes, pues actualmente muchos de nuestros hermanos de clase se ven obligados a trabajar sin estabilidad laboral, sin contratación colectiva, sin derecho a la organización sindical, sin vivienda digna, sin acceso a la seguridad social o simplemente sin la garantía de obtener derechos laborales mínimos. 

Sin duda, nuestra organización sindical, el STUNAM, fue de las pocas organizaciones que sobrevivió al neoliberalismo y en ese sentido, se logró mantener importantes conquistas laborales y sociales. Pero el neoliberalismo nos alcanzó y eso lo podemos ver claramente en la negativa de acceder a una jubilación digna para aquellos compañeros que ingresaron a laborar después del 2007 y en los aumentos salariales insuficientes y de burla que ofrece la patronal universitaria cada año; por ejemplo, el último aumento al salario del 2024 tuvo una repercusión en los Auxiliares de Intendencia con letra “A”, no mayor a los $15 pesos diarios. Pero eso sí, el pequeño grupo que controla la Universidad conocido como burocracia dorada desde hace décadas vive rodeado de lujos y suelos millonarios. 

Además, existen diferentes problemáticas y carencias laborales como son las violaciones constantes a nuestro Contrato Colectivo de Trabajo, abusos de la representación patronal en casi todas las dependencias, invasión de la materia de trabajo que nos corresponde, carencia de espacios dignos de trabajo, retraso en pagos de Tiempo Extraordinario y otros tantos problemas. 

Ante dicha situación, es importante señalar que muchos de esos males se deben a la política de los gobiernos neoliberales que, lamentablemente, hasta el día de hoy tiene consecuencias. Pero también es necesario mencionar que son el resultado de la actitud y ambición de la patronal universitaria que mal administra el recurso público de la Universidad. Por si fuera poco, algunos representantes -desde Delegados Sindicales hasta Comité Ejecutivo- son cómplices de las problemáticas y carencias laborales al tener una postura omisa o simplemente a favor del patrón a cambio de prebendas personales y de grupo.

Por lo tanto, sostenemos que es fundamental impulsar las siguientes demandas en materia de política laboral, sin olvidar que no debemos quedarnos en la lucha económica y gremialista por muy combativa y enérgica que sea. Si bien nuestra obligación permanente como organización sindical es conseguir mejores condiciones para la venta de nuestra fuerza de trabajo, no debemos perder de vista la necesidad de contribuir en la construcción de una sociedad más justa que garantice los derechos de todos los trabajadores del país.

  1. Defensa del Contrato Colectivo de Trabajo.
  2. Recuperación y defensa de la materia de trabajo que nos pertenece.
  3. Aumento salarial de emergencia que permita la recuperación de nuestro poder adquisitivo.
  4. Integración del pago del Programa de Calidad y Eficiencia al salario.
  5. Liberación de todas las plazas, medias plazas y complementarios congelados.
  6. No a la cobertura diversa o directa de las plazas de profesionista titulado y de cualquier otro nombramiento que violente el reglamento de escalafón.
  7. Que el programa de Jubilación Digna sea permanente y para todos los trabajadores.
  8. Capacitación constante para todos los trabajadores que nos permita estar realmente actualizados y al mismo tiempo acceder a categorías superiores.
  9. Garantizar que la UNAM realice el cálculo integral del finiquito de los trabajadores.
  10. Reubicación de los compañeros que realicen actividades superiores a las de su plaza.
  11. Reubicación de los trabajadores que cuenten con título profesional a la categoría de profesionista titulado.
  12. Garantizar las prestaciones sociales y económicas a los trabajadores jubilados.
  13. Cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana 035 que obliga a las instituciones a prevenir y sancionar el acoso laboral; creación de cursos obligatorios para jefes y mandos, protocolos bilaterales claros de acompañamiento y denuncia.
  14. Distribución adecuada al presupuesto universitario.

Política sindical

Actualmente el movimiento obrero y sindical no vive sus mejores momentos y prueba de ello es el desprestigio en que se encuentran la mayoría de los sindicatos, en buena medida por la corrupción y el enriquecimiento desmedido de algunos dirigentes sindicales, pero sobre todo por la sumisión que mantuvieron por décadas los sindicatos ante los patrones y el Estado burgués mexicano.

En cuanto a nuestro sindicato, las grandes e importantes huelgas, luchas, movilizaciones y actos de solidaridad sólo son parte de nuestra historia, ya que desde hace décadas una parte de la dirección emprende una política clientelar, burocrática y patronal que ha provocado una gran despolitización en las bases, escasa formación de nuevos cuadros sindicales, apatía en las nuevas generaciones, beneficios y prebendas para unos cuantos dirigentes y sus grupos, nula formación política, poca rotación en los cargos de representación sindical, entre otro males.

En pocas palabras, los principios del sindicalismo democrático, independiente, combativo, solidario y de clase proletaria plasmados en el Estatuto sindical del STUNAM sólo son letra muerta. En ese sentido, consideramos que es urgente cambiar el rumbo y la política del STUNAM y para ello es necesario, entre otras cosas, retomar por la vía de los hechos los principios que le dieron vida a nuestra organización sindical.

El sindicato que necesitamos


Recordemos que un sindicato democrático no se reduce a la forma de elegir a los representantes sindicales. Si bien es necesario la elección de nuestros representantes por medio del voto libre, universal, secreto y en urna, eso por sí sólo no es democracia, pues si nos quedamos con esa visión reducida estaríamos diciendo que en México reinó la democracia durante los gobiernos del PRI y del PAN. Para que nuestra organización sindical sea democrática es esencial la transparencia y rendiciones de cuentas, pero al mismo tiempo es necesario que las decisiones importantes se discutan ampliamente y se tomen en los espacios pertinentes como son el Congreso General Ordinario, el Consejo General de Representantes y en Asambleas Sindicales. Esas decisiones no deben estar supeditadas a los intereses de un grupo o corriente sindical, sino a los intereses inmediatos e históricos que tenemos los trabajadores. Además, en el STUNAM el apoyo y la gestión sindical no debe estar condicionado al voto o a la supeditación de una corriente, por lo que el apoyo debe ser una actitud permanente y no sólo en coyunturas sindicales.

Nuestro sindicato debe ser independiente del patrón, del Estado, la burguesía y de los partidos políticos que defienden los intereses del capital nacional y extranjero. Es decir, nuestra política y acción no debe estar supeditada a los intereses del Estado burgués y a las organizaciones que buscan arrebatar nuestros derechos y conquistas que se han alcanzado mediante la lucha y organización.

El STUNAM debe ser combativo en la práctica y no sólo en el discurso. En ese sentido, es necesario luchar permanentemente para defender nuestras conquistas y alcanzar mayores logros; para ello las negociaciones deben estar acompañadas de distintas movilizaciones que demuestren de manera real nuestra fuerza sindical. Debemos desechar aquellas posturas tibias y de simulación que fomentan la resignación y la simulación; pues es totalmente falso que la movilización implica perder lo que tenemos, ya que la historia y la realidad nos dice que las conquistas alcanzadas fueron el resultado de largas jornadas de lucha y movilización.

El STUNAM debe retomar en la práctica concreta la solidaridad, es decir, se tiene que apoyar de manera activa y en la medida de nuestras posibilidades las diferentes luchas que emprenden las organizaciones sindicales, estudiantiles, campesinas y populares a lo largo y ancho del país. La solidaridad no debe estar reducida a pronunciamientos y cintillos pagados en los diarios de circulación, se debe de dar en todos los sentidos y en todas las formas necesarias (marchas, plantones, mítines, cierres de avenidas y otras) que la situación nacional exige.

Nuestro sindicato al ser una organización de clase, debe luchar y velar por los intereses inmediatos e históricos que tenemos los trabajadores. Por lo tanto, el STUNAM debe ser consecuente en la defensa diaria y bien argumentada de los intereses económicos de los trabajadores, pero dicha actividad debe ir acompañada en la labor de introducir en los compañeros la conciencia de clase proletaria que implica entender que frente a nosotros existe otra clase, que es la que nos explota, oprime y gobierna. Pero la conciencia de clase también implica entender nuestra posición en la producción y por lo tanto, nuestra fuerza y papel revolucionario en la sociedad. Es decir, el STUNAM debe fomentar la necesidad de luchar por demandas económicas inmediatas para hacer menos mala nuestra situación material y para demostrar que por medio de la lucha es posible alcanzar pequeños triunfos, los cuales podrán ser grandes cuando se alcance la lucha histórica que implica una verdadera y total transformación del país.

Ante dicha situación y aspiración sindical, consideramos fundamental empujar, reivindicar y alcanzar los siguientes puntos para lograr la regeneración del STUNAM. 

  1. Promover la discusión política en las Asambleas Sindicales.
  2. Creación de escuelas de formación política sindical permanentes que contribuya a elevar el nivel de conciencia y a la formación de nuevos cuadros sindicales.
  3. Que todo aquel aspirante a ocupar un cargo de representación sindical tenga la obligación de tomar algún curso de formación política sindical.
  4. Respeto al Estatuto que norma nuestra vida sindical.
  5. Respeto a los acuerdos del CGO, CGR y de las Asambleas Sindicales.
  6. Transparencia e información del trabajo en las distintas representaciones sindicales.
  7. Transparencia del fondo de resistencia en caso de estallido de huelga.
  8. Transparencia de todos los recursos sindicales.
  9. Fomentar la participación sindical con campañas permanentes entre los trabajadores con el ánimo de desarrollar una lucha efectiva y no sólo por la puntuación sindical

¡La historia es nuestra y la hacemos los trabajadores!

CORRIENTE REGENERACIÓN SINDICAL

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